¿Alguna vez habéis improvisado una quedada con alguien que conocisteis por un interés en común y al final terminó siendo más casual que un café con un colega? Me refiero a esos planes que empiezan con un "¿vemos algo juntos?" y acaban con un "¿y si lo dejamos para otra vez?" sin más explicaciones. ¿Cómo manejáis vosotros los encuentros que no tienen etiqueta clara?